Turismo de raíces

 

Tus raíces

Las raíces son lo que nos une a la tierra y ancestros. Nos llevan más allá de nosotros mismos. Para conocernos bien tenemos que saber hasta dónde llega nuestro cordón umbilical. Un lugar perdido en el tiempo que no es real hasta que pasa algo que, de pronto, como con la “madeleine” de Proust, te hace abrir los ojos y te da como un pellizco en el corazón, se te pone la piel de gallina, se te saltan las lágrimas por la emoción y te dice “toda esta belleza te pertenece, es tuya”. Y te reconoces. Te conoces mejor. Y te amas más.

Córdoba a la Luz de la Cristiandad (Cristiana)

La Córdoba Cristiana está llena de heroicas hazañas y grandes personajes. En el año 295 Osio es  el gran obispo de la Corduba romana, hombre imprescindible en la historia de la Iglesia universal. Participó en muchos concilios y ayudó a redactar el Credo que todavía hoy se reza. Años difíciles para los cristianos, en que sufrían martirios, como San Zoilo, San Acisclo y Santa Victoria. En el siglo V la conversión de los visigodos al cristianismo trajo de nuevo la paz y se construyen las primeras basílicas, como la de San Vicente, hoy Santa Iglesia Catedral de Córdoba.

Con la llegada en el 711 de los musulmanes la convivencia no fue fácil. San Eulogio es un ejemplo. Pero un grupo de amigos mantienen su fe: los mozárabes, con cuya ayuda, Fernando III el Santo entra en la ciudad en 1236. Consagra la antigua mezquita como iglesia-catedral y a partir de aquí Córdoba se hace cristiana.

osio

El rey organizó la ciudad en 14 collaciones o barrios, con parroquias al frente, hoy llamadas “fernandinas”. En algo más de dos siglos se fundan más de 30 conventos de diferentes órdenes religiosas que organizan casi 50 hospitales, sumándose a  los creados por las 70 cofradías. Surgen también las primeras escuelas. De la Córdoba medieval, perduran muchas tradiciones,  como la procesión del Corpus Christi, las romerías de Pascua, las peregrinaciones y las noches de vela en santuarios.

detalle iglesia magdalena

En 1535 llega San Juan de Ávila, llamado el Apóstol de Andalucía y   Doctor de la Iglesia, que consigue la conversión de San Juan de Dios y San Francisco de Borja. Propicia la fundación del colegio de Santa Catalina, hoy conocido como la Inmaculada y el de la Asunción, actual Instituto Góngora. En Montilla están sus restos y el santuario que lleva su nombre. 15 años después de su muerte, el Obispo Pazos y Figueroa creó el Seminario de San Pelagio, donde se han formado los sacerdotes de Córdoba desde entonces hasta hoy. En el siglo XVI, el Arcángel San Rafael salva a la ciudad de la peste y se convierte en el Custodio de Córdoba.

En la parroquia de San Pedro aparecieron restos humanos de los mártires de Córdoba y una lápida. El siglo XIX fue tremendamente difícil con el asalto de las tropas napoleónicas y se producen las expropiaciones de los bienes de la Iglesia. Vivió esos días  Victoria Díez,  sevillana y maestra en Hornachuelos, quien siempre tuvo muy presente la importancia de  la formación de las mujeres que murió mártir en 1936.

El Obispo Pérez Muñoz construyó casas para obreros y fundó el Colegio de San Rafael. El Obispo Fray Albino creó el barrio que lleva su  nombre, proyectó y construyó escuelas, talleres, centros de ayuda y puso en marcha Cáritas Diocesana.

Las fiestas cordobesas son cantos de alegría a nuestra fe. Las cruces de mayo dan gloria al Crucificado. La feria de mayo lleva el nombre de Nuestra Señora de la Salud. La Velá de la Fuensanta se rinde ante otra Virgen que apareció en el pozo de aguas milagrosas. O las romerías de Santo Domingo y  de Linares, que celebran al Beato Álvaro y a la Virgen que trajo Fernando III al reconquistar la ciudad.

mezquita catedral cordoba

Las fiestas cordobesas son cantos de alegría a nuestra fe. Las cruces de mayo dan gloria al Crucificado. La feria de mayo lleva el nombre de Nuestra Señora de la Salud. La Velá de la Fuensanta se rinde ante otra Virgen que apareció en el pozo de aguas milagrosas. O las romerías de Santo Domingo y  de Linares, que celebran al Beato Alvaro y a la Virgen que trajo Fernando III al reconquistar la ciudad.

La Córdoba de hoy sigue siendo una ciudad donde la huella cristiana te acompaña por todas partes. Por lo que cualquiera que sea tu ciudad, eres  parte de ella y de  su historia.

¿No encuentras lo que buscas?

Escríbenos o llámamos e intentaremos buscar una experiencia a tu medida.

Contacto