Empezaremos la visita en la Torre de la Catedral, desde donde San Rafael, Arcángel Custodio de Córdoba, vela y protege la ciudad. Ya desde el cielo y a vista de pájaro, percibiremos la esencia de la ciudad, su distribución, las callejuelas blancas, la Medina y la Axerquía…Y muchas torres de esas magníficas iglesias mal llamadas “fernandinas” que nos recuerdan gestas heroicas.

Luego atravesaremos el Patio de los Naranjos, legado de D. Francisco Reinoso en 1600 y re-descubriremos la Catedral con todos sus tesoros. Desde la antigua basílica cristiana de S. Vicente, recordaremos a Osio, pasando por el periodo musulmán hasta el siglo XVI, cuando a partir de 1523 se realiza la gran transformación…